4 de febrero. En el marco de los festejos del Bicentenario de la Independencia de México y América Latina en Coyoacán, en el mes dedicado a la República del Ecuador, el jefe delegacional Raúl Flores García, manifestó que nuestro país necesita voltear hacia el sur del continente donde no sólo se comparte historia, sino también el mismo sentimiento latinoamericano y, prácticamente, se tiene la misma cultura.
En presencia del embajador del Ecuador, Galo Galarza Dávila, el jefe delegacional expresó que la lucha que el pueblo de aquella nación sudamericana hace, encabezada por su presidente, Rafael Correa, es compartida en Coyoacán y en buena parte de México, pues ambas naciones tienen en común, no sólo la lucha de hace 200 años, en el inicio de sus independencias, sino en la actualidad comparten el mismo horizonte, que es remover la conciencia hacia el sentimiento latinoamericano.
Durante su exposición, realizada en la Casa del Artesano, el embajador ecuatoriano aseguró que México y Ecuador viven por conseguir una segunda independencia, la que libere a sus pueblos de la miseria, de la opresión y de la violencia. Expresó que la conclusión de la independencia de hace dos siglos debe terminar con esa segunda lucha que hoy gestan los pueblos de ambas naciones para una mejor vida.
La delegación Coyoacán organiza estas fiestas del Bicentenario de la Independencia, festejando a cada una de las ocho naciones que en América Latina obtuvieron su independencia en las primeras décadas del siglo XIX, igual que lo hizo México, y en este mes correspondió a Ecuador, por lo que a la par de la conferencia del embajador, se inauguraron las exposiciones de fotografía y pintura en la misma Casa del Artesano.
Ambas exposiciones son de autores ecuatorianos. La de fotografía correspondió a gráficas de Enrique Aguilar, en tanto que la muestra plástica es de Javier León Borja.
También se presentó la conferencia “Expedición Cero Grados Latitud, Cero Grados Centígrados”, dictada por Arturo Montero, alpinista que encabezó, junto con mexicanos, ecuatorianos y españoles, una travesía al punto más alto del mundo y que se encuentra precisamente en la línea ecuatorial en las montañas de la República del Ecuador.