
En el mero corazón del viejo
Mixcoac, la parroquia de Santo Domingo de Guzmán guarda un tesoro que
pocos conocen, prodigio de oro y maderas preciosas: la capilla de
Nuestra Señora del Rosario del Rayo, que por su valor artístico e
histórico es motivo de admiración y orgullo para los vecinos de la
delegación Benito Juárez y de toda la ciudad de México.
La capilla, como el templo
principal que la alberga, fueron erigidos por los frailes franciscanos
en 1595. Fue la segunda edificación realizada por esa orden en la
capital de Nueva España, pues antes, en 1564, construyeron la iglesia y
convento de la Santa Cruz de Jerusalén, en Atoyac, también en el actual
territorio juarense.
De la construcción original
del templo de Santo Domingo de Guzmán a finales del siglo XVI se
conservan la portería de tres arcos o portal de peregrinos, el claustro,
el atrio, el patio posterior y precisamente la capilla de Nuestra Señora
del Rosario o del Rayo. También las pinturas de la Divina Providencia,
la Virgen de Guadalupe, la imagen de la Purísima, un Calvario con
imágenes de tamaño natural: La Dolorosa, un Cristo y San Juan. La
capilla se ubica a la izquierda de la nave central, protegido el acceso
por una puerta de madera entre cuyos barrotes puede observarse, aun
cuando está cerrada, el pequeño, maravilloso recinto de la imagen de
María Santísima, en su advocación de Nuestra Señora del Rosario. La
imagen de la Virgen María --flanqueada por las de San José y San
Francisco-- se haya en el centro de un ambiente de matices ocres que
subrayan la belleza de su rostro, enmarcado todo ello en las caobas que
asoman entre la saturación barroca de la lámina de oro en los retablos,
altares y cúpula. Entrar ahí es como introducirse a un espacio de
remanso que fortifica el espíritu y maravilla nuestros ojos.
A la Virgen del Rosario se
le agregó el título “del Rayo” porque según relata el canónigo Manuel
Rosas Marín, “el 13 de Agosto de 1807 a las dos y media de la mañana y
estando las religiosas dominicas del Convento de Jesús María, en
Guadalajara, Jalisco, en el dormitorio, se desató una tormenta espantosa
y uno de los rayos cayó en la imagen de Nuestra Señora del Rosario que
estaba en la cabecera del dormitorio. Dicha imagen quedó toda quemada.
Este hecho se interpretó como una forma de protección milagrosa de la
Santísima Virgen a las religiosas la cual prefirió que el rayo cayera en
su imagen y no en las monjas. Cinco días después de haber sido quemada,
también de una manera portentosa, se restauró la bendita imagen”.
En otras épocas había una
cofradía encargada de celebrar las fiestas en torno a Nuestra Señora del
Rosario. Actualmente se empiezan a revivir estas fiestas. La primera, en
su advocación de Nuestra Señora del Rayo, se celebra el día 18 de
agosto. Nueve días antes de esa fecha, se inicia el rezo de una Novena
dedicada a la Virgen.
La parroquia de Santo
Domingo se ubica en la Plaza Jáuregui de Mixcoac, entre las calles
Cánova y Campana. Está casi enfrente del edificio que fue sede del
antiguo ayuntamiento de Mixcoac y más tarde sede delegacional, hoy
convertido en casa de la cultura “Juan Rulfo”. La visita al templo y a
su capilla- tesoro es una experiencia inolvidable de la que no debe
perderse. Algo digno de admirarse y de sentirse.

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